Tabla de contenidos

Con una agenda marcada desde inicio de año y durante todo el 2026, esta librería celebrará su existencia que se fortalece como un proyecto mucho más amplio e incluyente.

En la esquina más linda del barrio Cádiz, donde los pasos se desaceleran y los gatos parecen custodiar las historias, la librería Ala de colibrí cumple seis años y decide celebrarlo sin prisa, como se celebran los procesos que han echado raíces.

No será una fecha única ni un solo brindis: la conmemoración se extenderá durante todo el año con una agenda cultural mensual, pensada como un gesto de gratitud hacia la comunidad que la ha acompañado desde el inicio.

Conocida cariñosamente como la “michi librería”, Ala de colibrí nació como un refugio para la literatura infantil, pero con el tiempo se convirtió en algo más amplio y necesario: un espacio donde conviven lectores de todas las edades, intereses y trayectorias.

Su crecimiento no ha sido improvisado. Ha sido, más bien, el resultado de una escucha atenta, de la conversación constante con quienes cruzan su puerta, se sientan a leer, preguntan, recomiendan y vuelven.

“Esta celebración nos emociona, ha sido sostener lo que es más allá de una venta de libros, que inicialmente tuvo un énfasis en literatura infantil, ahora expandió su catálogo y ha logrado -entre muchas cosas – que autores de diferentes áreas empiecen a ser parte de este espacio y nos acerquemos a otros públicos”, contó Andrea Saavedra, creadora y propietaria de ‘Ala’.

Recientemente la ‘Michi gerente’ partió, pero deja un cariño inmenso en quienes habitan la librería.

En etapa de expansión

Detrás de este proyecto está Andrea Saavedra, egresada y también profesora de la Universidad del Tolima, quien ha sostenido la librería como quien cuida un libro de edición limitada.

En una ciudad como Ibagué, donde sostener una librería independiente implica navegar una escena cultural compleja y a veces adversa, Ala de colibrí ha optado por el camino menos ruidoso, pero más duradero: construir comunidad, diversificar su catálogo y responder a la necesidad de una agenda cultural distinta, cercana y afectiva.

“Todo eso se ve reflejado en nuestra agenda, aspecto valiosísimo para las librerías donde se concibe el encuentro entre la comunidad. De ahí que, lo que proyectamos ahora es más una agenda con un enfoque abierto a los públicos que se han venido acercando a nuestra librería”, agregó.

Hoy, seis años después, la librería atraviesa una nueva etapa de expansión, consciente de los retos que supone crecer desde una ciudad de provincia, pero también de las posibilidades que ofrece un público lector que busca espacios con identidad.

La celebración anual no es solo una efeméride: es una declaración de intención. Cada mes traerá actividades que dialogan con la literatura, la infancia, la creación y el encuentro, reafirmando su lugar como punto de referencia cultural en el barrio y en la ciudad.

“Se viene febrero que es el mes de celebrar nuestro aniversario y les estaremos contando los detalles… porque no es sólo un día sino todo el mes. Todas las actividades se harán junto a aliados y comunidades que se vienen pensado en colectivo y queriendo una ciudad cultural, donde no es solo el libro sino las artes las que los reúne, y así, tejer lazos y hacer que tengamos una oferta cultural distinta. Es un gran reto”, dijo.

Ala de colibrí no es solo una librería. Es una esquina habitada por libros, gatos y conversaciones; un proyecto que demuestra que, incluso en contextos difíciles, la lectura sigue encontrando la forma de volar bajo, persistente, como el colibrí que le da nombre.

  Puede leer: Valentina Villa, actriz ibaguereña, y el valor de las historias que se cuentan desde los márgenes

Agéndese en febrero

Cerrando enero, el sábado 31 a las 5 de la tarde, la librería realizará el taller ‘¿Cómo leer en voz alta y no sufrir en el intento?’, un espacio orientado por Andrea, que tiene un valor de 20 mil pesos y trae un kit para que las personas interesadas en aplicar el ejercicio en aulas y otros momentos, tengan todas las herramientas necesarias.

En febrero, hasta ahora están confirmados dos encuentros: El parche lector, a cargo de Ibagué parchado; y un taller – conversatorio sobre autoestima llamado Aquello que no te han dicho y mereces saber, a cargo de la psicóloga Nataly Giraldo, quien orientará el sábado 14 de febrero, día de San Valentín, que confirma lo importante que es amarse mucho a sí mismxs.

“En redes les compartiremos todos los detalles (@aladecolibri.libreria) porque estaremos sorprendiéndolos”, finalizó.