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Docentes, egresados, investigadores y escritores vinculados a la institución hicieron parte de las tres jornadas del festival con lanzamientos de libros, conferencias y conversaciones sobre literatura, memoria, educación y territorio.
El FELIT 2026 terminó después de tres jornadas en las que Ibagué recibió escritores, lectores, librerías y editoriales de diferentes ciudades del país. Entre las voces que hicieron parte de la programación también estuvieron docentes, egresados e investigadores vinculados con la Universidad del Tolima.
Sus participaciones tuvieron diferentes formas: algunos llegaron con nuevas obras literarias, otros compartieron investigaciones y experiencias, mientras que otros llevaron al festival proyectos construidos desde la educación y la comunicación. En conjunto, sus intervenciones mostraron los distintos caminos desde los que la Universidad del Tolima se relaciona con la literatura y la cultura.
Literatura y creación desde la Universidad
Uno de los participantes fue Arlovich Correa Manchola, docente de la Universidad del Tolima, quien presentó durante el festival su primera novela, Las Sombras De La Aurora. Su participación hizo parte de los lanzamientos literarios de esta edición del FELIT y sumó a la programación la obra de un profesor universitario que encontró en la escritura un espacio para desarrollar su primera novela.
También estuvo Carlos Arturo Gamboa Bobadilla, docente e investigador del Departamento de Estudios Interdisciplinarios de la Universidad del Tolima. Su trayectoria reúne literatura, investigación y educación, con publicaciones en géneros como el cuento, la poesía y la minificción. A ellos se sumó Luz Stella Rivera Espinosa, escritora, docente y tallerista ibaguereña, egresada de la Universidad del Tolima. Su relación con la creación literaria también tiene un capítulo en su paso por la institución, donde hizo parte del taller de creación literaria dirigido por el profesor Libardo Vargas Celemín. Su participación en el FELIT mostró una trayectoria que combina la escritura con la docencia y el trabajo alrededor de la literatura infantil y juvenil.
La formación universitaria también llega a las aulas
La relación entre formación, educación y literatura tuvo uno de sus ejemplos más claros en John Jairo Quevedo Amaya, comunicador social y periodista egresado de la Universidad del Tolima y docente de la Institución Educativa Técnica Ciudad Ibagué.
Quevedo llegó al festival con Heridas, una obra compuesta por 35 relatos construidos junto con sus estudiantes a partir de entrevistas a familiares mayores sobre la violencia bipartidista. El proyecto partió de un ejercicio pedagógico en el que los estudiantes tuvieron que salir del aula, escuchar las historias de sus abuelos y padres, registrar sus testimonios y transformarlos posteriormente en relatos. El resultado llevó al FELIT una experiencia que une educación, escritura, recuperación de memoria histórica y la participación de jóvenes estudiantes.
En este caso, la relación con la Universidad del Tolima trasciende la formación profesional de su autor: su trabajo como comunicador y docente se convirtió en una experiencia colectiva de creación con jóvenes de otra institución educativa de Ibagué.
Investigación, territorio y memoria
La presencia de la Universidad también estuvo en discusiones relacionadas con la investigación y los procesos sociales del territorio.
Fernando Cruz Artunduaga, director del Observatorio de Paz y Derechos Humanos de la Universidad del Tolima, participó alrededor de su libro Desmilitarizar La Vida Cotidiana. Una apuesta democrática para la construcción de paz territorial.
La obra llevó al festival temas relacionados con la construcción de paz, la memoria histórica y las transformaciones sociales de los territorios, campos que hacen parte de su trabajo como profesor e investigador.
Por otra parte, Andrés Francel, arquitecto, historiador, investigador y docente de la Universidad del Tolima, recibió el Premio de Ensayo Jesús Antonio Bejarano por Infraestructura y territorio. 12 años de Plan de Ordenamiento Territorial de Ibagué, escrito junto con Danna Gabriela Bonilla y María Paula Delgado.
El reconocimiento hizo parte de la programación del FELIT y puso en circulación una investigación centrada en la transformación de Ibagué y su relación con el ordenamiento territorial.
Nuevas formas de contar y compartir historias
La comunicación también encontró un espacio dentro de la programación. Ivana Kalmar, comunicadora social y periodista graduada de la Universidad del Tolima y vinculada a procesos académicos de la institución, participó con “Reconstruyendo memorias a través del podcast: episodios del diario de Sofia Tkalec”.
Su espacio abordó las posibilidades de las narrativas sonoras y transmedia para reconstruir y compartir historias, llevando al FELIT una perspectiva que amplía las formas tradicionales de acercarse a la memoria.
También participó Erika Paola Motta Totena, docente de la Universidad del Tolima, quien presentó El Nudo. Su trabajo reúne la educación y la investigación alrededor de la inclusión con su faceta como escritora de literatura infantil de enfoque social.
Una relación construida con los años
El vínculo con la Universidad del Tolima también estuvo representado por Carlos Pardo Viña, escritor, periodista que fue profesor e investigador de la institución y cuya trayectoria ha transitado por el periodismo, la investigación histórica y la creación literaria.
Su recorrido se suma al de otros participantes que han pasado por la Universidad y que posteriormente han continuado vinculados a diferentes procesos culturales, académicos y literarios del Tolima.
Al finalizar el FELIT 2026, la participación de estas voces permitió ver una relación construida desde diferentes lugares. Docencia, formación, investigación, escritura y comunicación coincidieron durante tres jornadas en torno a los libros y las conversaciones que hicieron parte del festival.
La Universidad del Tolima estuvo presente a través de quienes actualmente hacen parte de su comunidad y de quienes pasaron por sus aulas. Sus obras, investigaciones y proyectos encontraron en el FELIT un espacio para encontrarse con lectores y con otros actores de la escena editorial y cultural del país.








