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El profesor Néstor Quintero, de la Universidad del Tolima, explicó el aporte del observatorio IceCube al estudio de los neutrinos y las oportunidades para hacer ciencia desde las universidades regionales.
Redacción Simón González
Imagen principal: suministrada
Durante la entrevista, el docente abordó el papel del Observatorio de Neutrinos IceCube, una instalación que utiliza un kilómetro cúbico de hielo como detector para identificar señales asociadas a neutrinos de alta energía. Su funcionamiento permite explorar el universo mediante partículas distintas de las que se estudian con los telescopios convencionales.
IceCube: una nueva ventana para observar el universo
Los neutrinos son partículas elementales que no tienen carga eléctrica, poseen una masa muy pequeña e interactúan débilmente con la materia. Estas características hacen que sean difíciles de detectar, aunque se producen en diferentes procesos naturales, en el Sol, en la atmósfera y en reactores nucleares.
El profesor Quintero explicó que la importancia de IceCube está en ampliar las formas de estudiar el cosmos. «La importancia del premio está en que este experimento IceCube abrió una nueva manera, una nueva ventana de observar el universo», señaló durante la conversación.
El observatorio aprovecha las condiciones del hielo antártico y cuenta con más de cinco mil sensores ópticos instalados a gran profundidad. Cuando un neutrino interactúa con la materia, puede generar partículas que producen una señal luminosa conocida como radiación Cherenkov, la cual es registrada por los detectores para analizar la energía y las posibles fuentes cósmicas de los neutrinos.
Aunque IceCube es el único observatorio de este tipo instalado en el hielo, no es el único proyecto dedicado a estas partículas. El docente mencionó iniciativas que utilizan grandes volúmenes de agua, como KM3NeT, en el mar Mediterráneo, así como otros proyectos en desarrollo en el océano Pacífico y en China.
Ciencia de frontera desde una universidad regional
Más allá de la infraestructura instalada en la Antártida, la investigación también abre oportunidades para equipos científicos que trabajan con los datos obtenidos por estos observatorios. En ese sentido, Quintero destacó que la participación en proyectos internacionales no depende exclusivamente de estar físicamente en el lugar donde se realizan los experimentos.
El profesor explicó que, junto con colegas colombianos, desarrolló un proyecto de investigación durante 2023 y 2024, a partir de resultados de IceCube y del experimento Antares, en el Mediterráneo. Con esos datos, el equipo elaboró una propuesta teórica y obtuvo restricciones para modelos de nueva física, trabajo que llegó a una publicación científica.
Para el docente, esta experiencia demuestra que la Universidad del Tolima puede aportar a preguntas científicas de alcance internacional mediante la formación, la colaboración y el análisis de información especializada. «Desde una universidad regional como la del Tolima también se puede participar en estas grandes preguntas que están en la frontera del conocimiento», afirmó.
En su mensaje a estudiantes y jóvenes investigadores, el profesor resaltó la importancia de contar con una formación sólida, mantener la constancia, construir colaboraciones y aprender a formular buenas preguntas. Estos elementos permiten vincular el trabajo académico local con los avances que se desarrollan en distintas partes del mundo.
¿Qué impacto tiene esta investigación en la sociedad?
Los resultados de la investigación con neutrinos no siempre se traducen en una aplicación tecnológica inmediata. Sin embargo, contribuyen a ampliar el conocimiento sobre el universo y pueden abrir nuevas posibilidades para comprender fenómenos naturales, incluido el comportamiento interno de los volcanes, mediante el estudio de partículas producidas en procesos asociados a la radiactividad.
Quintero señaló que, aunque no exista una aplicación directa para todas las investigaciones, el avance del conocimiento tiene un valor propio. Comprender mejor la naturaleza permite desarrollar nuevas preguntas y explorar posibles usos científicos y tecnológicos en el futuro.
La conversación con el profesor Néstor Quintero deja así una idea central: la ciencia de frontera también puede construirse desde las regiones. El acceso a resultados experimentales, la formación universitaria y el trabajo colaborativo son caminos para que estudiantes e investigadores del Tolima participen en debates que buscan comprender algunos de los fenómenos más complejos del universo.









