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 Brutal death metal desde 2002. Postmortem toca el sábado 24 de octubre, a las 4:15 p.m., en el Patio de Banderas, con canciones nuevas de su tercer álbum y la mira puesta en México.

Redacción por Saray Moreno

Imagen suministrada


Gabriel Luna trabaja con niños. Es docente en San Luis, Tolima, tiene una banda marcial y se graduó en la Universidad del Tolima. También hace parte de Postmortem, una banda de death metal brutal fundada en 2002 en Flandes, que el sábado 24 de octubre sube por tercera vez a una tarima del Ibagué Ciudad Rock, después de 2018 y 2024.

Gabriel pasó por Radio Universidad del Tolima 106.9 FM, su propia universidad, a contar cómo se vive en dos mundos al tiempo y qué trae la banda para esta edición número 25.

Dos vidas

Estudiantes, colegas y comunidad se enteran por las redes de su faceta artística, y la curiosidad aparece. Al principio, cuenta, lo miran como «uy, qué raro». Después lo conocen, preguntan, y la cosa se normaliza. Con los años, dice, la mentalidad ha cambiado: antes, con el pelo largo, la ropa negra y los jeans rotos, lo conocían como «el matagatos, el satánico». Hoy, «una forma de vida, una cultura».

«Después de la muerte»

El nombre lo explica Gabriel así: «Postmortem es la descripción de después de la muerte». La banda cuenta «historias reales, crudas» de Flandes, Girardot y el mundo, y sus temas van de la violencia de la región a un sacerdote pedófilo mexicano. Por la velocidad, dice Gabriel, están considerados una de las bandas más brutales del país.

Según cuenta Gabriel, el primer álbum, de 2010, recoge las historias que vivió su baterista fundador, desplazado por la violencia de grupos paramilitares en una vereda de Tocaima y asesinado en Girardot en 2006. El segundo se llama Velando la Cabeza. El tercero está en composición, y ahora los acompaña en la batería Álvaro Arias, a quien Gabriel pone, «dicho por mucha gente», entre los mejores bateristas de Colombia.

Aclara además que no celebran esa violencia: «no estamos apoyando». Lo que hacen, dice, es «una crítica constructiva» a ese flagelo, y deja una pregunta abierta: qué pasaría «si nos asumiéramos como hermanos».

La tercera vez

En las dos ediciones anteriores, cuenta Gabriel, les tocó abrir, y mucha gente que sale tarde del trabajo no los alcanzó a ver. Esta vez, a las 4:15 p.m., piden al público que llegue temprano y vea desde la primera banda: «uno ensaya y trabaja y compone, y eso no es fácil estar acá tocando». Prometen un show especial, con «unos temas nuevos del tercer álbum».

Afuera y adentro

Postmortem ha girado por Ecuador, Perú y Chile. En 2020 tenían una gira de 22 ciudades en México que se cayó por la pandemia, y un sello de allá los presentó; hoy, dice Gabriel, los esperan, y ojalá sea en 2027. Según su ficha, su segundo álbum ha sonado en México, Perú, Ecuador, Inglaterra y Suiza. Con los sellos nacionales, cuenta, tocaron muchas puertas y no creyeron en ellos, pero «la perseverancia rompe cualquier cosa».