Tabla de contenidos
En entrevista con Radio Universidad del Tolima, el profesor e investigador César Augusto Gaviria, comunicador social–periodista, especialista en Ciencia Política, magíster en Historia y doctor en Ciencias Humanas y Sociales, analizó el significado político e histórico de la visita del presidente Gustavo Petro a Estados Unidos, en un escenario internacional marcado por el endurecimiento del discurso y las decisiones del presidente Donald Trump, tanto en política exterior como en asuntos internos.
Durante la conversación, el académico abordó temas como soberanía nacional, lucha antidrogas, tensiones geopolíticas, política migratoria y los posibles efectos electorales de este encuentro para Colombia.
Profesor César Gaviria Cuartas
¿Cómo debe leerse la visita del presidente Gustavo Petro a Estados Unidos en el actual contexto internacional?
C.G.: Esto es un juego de ajedrez en el que hay que ubicar la visita del presidente Petro a los Estados Unidos. No se trata únicamente de la relación bilateral, sino de los asuntos que se están jugando a nivel de Latinoamérica y del mundo, a partir de las políticas de relaciones internacionales que viene llevando el presidente Trump, que han sido agresivas, amenazantes y muy convulsivas.
¿Qué papel juega la política antidrogas en la relación entre Colombia y Estados Unidos?
C.G.: La lucha antidrogas está inherentemente amarrada a las relaciones con Estados Unidos. Colombia ha obedecido históricamente las políticas antinarcóticos de ese país, pero el gobierno Petro ha tratado de marcar distancia frente a la agresividad de esas estrategias, que en muchos casos han servido para justificar una mayor presencia militar de Estados Unidos en América Latina.
Desde su análisis, ¿estas políticas han afectado la soberanía colombiana?
C.G.: Hubo ataques a lanchas que supuestamente transportaban narcóticos y que en muchos casos eran pescadores. Algunos de esos hechos ocurrieron en aguas que podrían considerarse territorio colombiano. Eso constituye agresiones a la soberanía nacional, porque el mar territorial también es parte del país.
Se ha hablado de una actualización de la doctrina Monroe, denominada doctrina “Donroe”. ¿En qué consiste y qué implicaciones tiene para América Latina?
C.G.: La llamada doctrina ‘Donroe’ es una actualización de la doctrina Monroe de inicios del siglo XIX, pero que bajo el gobierno de Donald Trump adquiere un carácter mucho más agresivo e impositivo. No solo está dirigida a potencias externas que buscan influencia en América Latina, sino también a los mismos países latinoamericanos.
Ambas doctrinas coinciden en la pretensión de fortalecer la presencia estadounidense en los países donde ya tiene influencia y limitar el margen de maniobra de gobiernos que no le sean afines, especialmente en un contexto de disputa global con China y Rusia.
¿Qué papel juegan territorios como Canadá y Groenlandia dentro de esa doctrina?
C.G.: Estados Unidos entiende América como un espacio que debe proteger no solo hacia el sur, lo que algunos llaman su ‘patio trasero’, sino también hacia el norte. Canadá y Groenlandia hacen parte de ese espacio vital que el gobierno Trump considera estratégico para evitar la presencia de potencias como China o Rusia.
De manera socarrona, Donald Trump ha llegado a decir que Canadá sería el estado 51, Groenlandia el 52 y Venezuela el 53, incorporándolos al territorio de los EEUU. Es una forma simbólica de manifestar que no permitirá ninguna influencia externa en lo que considera su territorio de seguridad.
De cara a las elecciones presidenciales en Colombia, ¿esta visita puede tener implicaciones políticas?
C.G.: Sí, ese es otro elemento que entra en juego. Una agresión contra el presidente Petro, elegido democráticamente en 2022, significaría una agresión a la soberanía nacional. En ese escenario, incluso sectores de derecha se verían obligados a respaldar al gobierno colombiano, independientemente de que no concuerden políticamente con Petro.
¿Por qué el tema de la soberanía resulta tan sensible en este contexto?
C.G.: La idea de soberanía nacional es una derivación de los nacionalismos y el derecho a la autodeterminación de los pueblos. Es la idea de que los problemas de cada país deben ser resueltos por sus propios ciudadanos. En caso de una eventual agresión externa, se activaría un sentimiento de defensa nacional que podría generar en Colombia efectos electorales y políticos en favor del candidato que encabeza las encuestas más recientes.
¿Cómo influyen las tensiones internas de Estados Unidos en su política exterior actual?
C.G.: El gobierno de Trump ha sido tan convulsivo que parece que hubieran pasado varios años en uno solo. La política antimigratoria ha generado conflicto interno muy fuerte en EEUU y, además, hay otros escándalos que afectan a su gobierno. En ese contexto, las agresiones hacia otros países funcionarían como distractor para que la opinión pública norteamericana no se concentre en los problemas internos.
¿Colombia es una prioridad estratégica para Estados Unidos en este momento?
C.G.: Colombia no está en las primeras líneas de prioridad de EEUU. A Trump está más interesado en garantizar influencia en países con recursos estratégicos como el petróleo o zonas consideradas su ‘espacio vital’, como Canadá o Groenlandia. En ese orden, a Colombia le conviene no encontrarse en el centro de esa agenda Trump
Finalmente, ¿por qué esta visita puede considerarse histórica?
C.G.: Es histórica porque confluyen intereses de política interior y exterior de Estados Unidos, junto con una ruptura del orden tradicional de las relaciones internacionales. Petro llega con una agenda clara sobre respeto a la soberanía nacional, seguridad y lucha contra el narcotráfico, en un momento en el que Estados Unidos necesita medir muy bien sus movimientos frente a países que no le son completamente afines.
Redactada por: Simón González
Imagen principal: tomada de Presidencia – Radio Universidad del Tolima







Puede interesarle: Salario mínimo: «Yo no lo veo mal, a pesar de que me parece excesivo el aumento», Guillermo Naranjo


