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En el marco del tradicional Festival Folclórico Colombiano, donde convergen reinados, comparsas, danzas y sanjuaneros, existen estas dos fechas que son el corazón latente de la cultura Pijao.

Junio viste a Colombia de fiesta, pero en el Tolima, este mes tiene un aroma y una textura particulares. En el marco del tradicional Festival Folclórico Colombiano, donde convergen reinados, comparsas, danzas y sanjuaneros, existen dos fechas que son el corazón latente de la cultura Pijao: el Día del Sombrero y el Día del Tamal tolimense. Estas dos celebraciones no son solo un atractivo turístico, sino una reivindicación profunda de la identidad campesina, el trabajo artesanal y la riqueza gastronómica de la región.

El Día del Sombrero tolimense: un homenaje a las manos artesanas


Cada 23 de junio, las calles de Ibagué y del Departamento se llenan de orgullo campesino al celebrar este día. Esta festividad nació oficialmente mediante la Ordenanza 014 de 2010 emitida por la Asamblea Departamental del Tolima.

¿Por qué se celebra? Su objetivo principal es exaltar y preservar la vocación artesanal de la región, brindando un merecido homenaje a las tejedoras y tejedores, principalmente del municipio del Guamo.

¿Qué significa? El sombrero, elaborado tradicionalmente con fibra de palma real o palma de pindo, es el símbolo por excelencia del campesino «calentano». Representa la protección bajo el inclemente sol de las jornadas agrícolas y la elegancia rústica del hombre y la mujer tolimense durante las festividades. Celebrar este día es garantizar que el conocimiento ancestral del tejido a mano no desaparezca con las nuevas generaciones.

El Día del Tamal Tolimense: la joya de la corona gastronómica
Al día siguiente, el 24 de junio (coincidiendo con la fiesta de San Juan), el Departamento se rinde ante los encantos de su plato más emblemático en el Día del Tamal. Esta celebración fue institucionalizada en Ibagué a través del Acuerdo Municipal 030 de 2002.

¿Por qué se celebra? Nació como una iniciativa para dinamizar la economía local, apoyar a las familias productoras (los tamaleros) y proteger la receta tradicional frente a las variaciones modernas. Hoy en día, se habilitan plazas y plazoletas donde se venden miles de tamales en una sola jornada.

¿Qué significa? El tamal tolimense no es solo comida; es un ritual de unión familiar. Envuelto en hojas de plátano, su interior es un tesoro de sabores que mezcla masa de maíz, arroz, arveja, zanahoria, huevo cocido, y una generosa porción de carnes (cerdo, pollo y tocino). La celebración de este día significa el triunfo de la cultura popular y el orgullo por una sazón que ha posicionado al Tolima en el mapa gastronómico de Colombia y el mundo.

El Festival Folclórico Colombiano demuestra que la verdadera riqueza del Tolima no solo se baila al ritmo del bambuco, sino que se teje con hojas de palma y se saborea al calor de unas hojas de plátano. Ambas tradiciones, con más de una década de institucionalización, son el recordatorio vivo de un departamento que abraza sus raíces para mirar hacia el futuro.

Redacción e imágenes: alianza informativa Radio Universidad del Tolima y Ángeles TV