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El 22 de julio se cumplió un año de la muerte de Ozzy Osbourne, uno de los artistas más influyentes en la historia del rock y el heavy metal. Más allá de los excesos y del personaje mediático, su legado permanece en una obra que marcó generaciones. Estas cinco canciones permiten recorrer su evolución, desde Black Sabbath hasta su despedida definitiva.

Hace un año, el mundo del rock despidió a Ozzy Osbourne, la voz que ayudó a dar forma al heavy metal junto a Black Sabbath y que, décadas después, construyó una de las carreras solistas más exitosas del género. Su muerte, ocurrida el 22 de julio de 2025, llegó apenas 17 días después de su último concierto, un emotivo regreso a Birmingham junto a la formación original de Black Sabbath en el espectáculo Back to the Beginning, convertido desde entonces en una de las despedidas más simbólicas de la historia del rock. 

La imagen de Ozzy sentado en un trono negro, limitado físicamente por el Parkinson pero decidido a cantar una última vez frente a miles de seguidores, resumió buena parte de su historia: un artista que sobrevivió a los excesos, a los accidentes y a la enfermedad, pero que nunca perdió el deseo de volver al escenario. Aquel concierto en Villa Park, realizado el 5 de julio de 2025 en la ciudad donde nació Black Sabbath, reunió nuevamente a Tony Iommi, Geezer Butler y Bill Ward por primera vez en dos décadas y cerró un capítulo fundamental para la música contemporánea. (+

Sin embargo, recordar a Ozzy es mucho más que evocar su último concierto. Es volver sobre una carrera que transformó el sonido del rock y que evolucionó constantemente durante más de cinco décadas. Estas cinco canciones permiten recorrer ese camino.

1. Black Sabbath (1970)

Todo comenzó aquí. La canción que abre el primer álbum de Black Sabbath prácticamente definió el sonido del heavy metal: guitarras oscuras, una atmósfera inquietante y una voz que transmitía miedo más que agresividad. Si alguien quiere entender por qué Ozzy cambió la historia del rock, este es el primer paso.

2. Crazy Train (1980)

Después de ser expulsado de Black Sabbath, muchos pensaban que su carrera había terminado. La respuesta fue Blizzard of Ozz, un disco que revitalizó su trayectoria gracias al talento del guitarrista Randy Rhoads. Crazy Train se convirtió en un himno del rock y mostró a un Ozzy más melódico, sin perder la intensidad que lo caracterizaba.

3. Mr. Crowley (1980)

Si Crazy Train representó el éxito comercial, Mr. Crowley demostró la capacidad artística de Ozzy y Randy Rhoads. La combinación entre el teclado de apertura, los arreglos clásicos y uno de los solos de guitarra más admirados del género convirtió esta canción en una referencia obligada del heavy metal.

4. No More Tears (1991)

En los años noventa, cuando muchos artistas de su generación comenzaban a perder protagonismo, Ozzy publicó uno de los mejores discos de su carrera. La canción que da nombre al álbum mostró una faceta más madura, con composiciones complejas y una producción mucho más elaborada. Es el puente entre el Ozzy salvaje de los ochenta y el músico consolidado que influiría en nuevas generaciones.

5. Mama, I’m Coming Home (1991)

Toda gran carrera necesita una canción que muestre el lado más humano de su protagonista. Escrita junto a Lemmy Kilmister, líder de Motörhead, esta balada habla del regreso al hogar y terminó convirtiéndose, con el paso del tiempo, en una despedida involuntaria. Tras su muerte, fue una de las canciones más compartidas por seguidores y músicos alrededor del mundo.

El último concierto de Ozzy, Back to the Beginning, no fue únicamente un espectáculo. Reunió a figuras como Metallica, Guns N’ Roses, Slayer, Tool, Pantera y Alice in Chains para rendir homenaje al artista que abrió el camino para el heavy metal. El evento recaudó fondos para organizaciones dedicadas a la investigación del Parkinson y hospitales infantiles, causas que el cantante y su familia respaldaron hasta el final.

A un año de su partida, quizá la mejor forma de recordarlo no sea hablar de sus excesos ni de su personaje mediático. Basta con escuchar estas cinco canciones para entender por qué John Michael Osbourne, el joven de Birmingham que soñaba con escapar de la fábrica, terminó convirtiéndose en una de las voces más influyentes de la historia del rock.

Redacción Simón González
Imagen principal: suministrada