Tabla de contenidos

La Banda Sinfónica del Tolima celebra 137 años de historia, formación y música. Su director, el maestro Reynaldo Murillo, pasó por El Dial de la Mañana para hablar de un legado que sigue encontrando nuevas formas de llegar a los públicos.

Hay sonidos que terminan convirtiéndose en parte de la memoria. Una melodía, un porro, un bolero o una canción de diciembre pueden llevarnos de regreso a un lugar, a una celebración o a una época. Durante 137 años, la Banda Sinfónica del Tolima ha construido buena parte de esa memoria sonora del departamento.

En El Dial de la Mañana, el maestro Reynaldo Murillo, director de la agrupación, habló sobre una historia que comenzó oficialmente el 28 de agosto de 1889, cuando el general Manuel Casabianca creó la banda militar que dio origen a la actual Banda Sinfónica del Tolima. Desde entonces, además de acompañar actos culturales y cívicos, la agrupación asumió una tarea que sigue vigente: formar músicos.

“Entonces desde entonces somos formadores”, destacó Murillo al referirse a una vocación que ha permitido que varias generaciones de artistas encuentren en la banda una escuela y, en muchos casos, una puerta hacia otros escenarios y territorios.

Pero celebrar 137 años también significa mirar hacia adelante. La Banda Sinfónica ha encontrado en la mezcla de sonidos una manera de conversar con públicos diversos. Así lo demostró recientemente con un concierto junto a cerca de 35 niños de la Banda Sinfónica Infantil Ciudad de Ibagué, en una presentación que se alejó de los repertorios exclusivamente clásicos para recorrer géneros como la cumbia, el porro, la gaita y la salsa.

A esta apuesta se suman experiencias como Emigrantes Sinfónicos, realizada junto a la agrupación Emigrantes, y la Viejoteca, un formato que llevó a los músicos a encontrarse con el público desde la música decembrina y otros sonidos que permanecen en la memoria colectiva. La primera edición reunió a cientos de personas y dejó una invitación clara para continuar con una segunda jornada.

“Es un ensamble totalmente diferente, una cosa diferentísima, la que hacemos todos”, recordó Murillo sobre la reacción de uno de los músicos que asistió a la primera Viejoteca.

La historia de la Banda también está profundamente ligada a la música del territorio. Hace 12 años, la agrupación realizó el trabajo discográfico La grandeza musical del Tolima, resultado de un proceso de investigación y selección de obras que buscó reconocer composiciones y autores de diferentes regiones del departamento y de Colombia.

Ese ejercicio de apropiación del patrimonio musical también se refleja en proyectos como Colombia, Tierra de Ritmos, una propuesta que llevó la música de diferentes regiones del país hasta una vereda de Melgar y que ahora busca crecer, incorporar danza y llegar a nuevos escenarios.

Porque para Murillo, la música no debería quedarse en los grandes teatros. También debe llegar a donde quizá nunca antes había llegado una banda sinfónica. “Es un proyecto que vale la pena presentarlo en diferentes partes”, aseguró, al recordar la experiencia de tocar en una vereda y encontrarse con un público que terminó cantando y bailando junto a los músicos.

Detrás de esos 137 años también hay historias personales. Murillo lleva 57 años vinculado a la Banda Sinfónica del Tolima: 32 como integrante y 25 como director. Una vida atravesada por la música y por la defensa de una agrupación que, según cuenta, aprendió a reinventarse incluso en los momentos más difíciles.

Su propósito ahora es que ese legado continúe más allá de su propia dirección. “Yo quiero que el día que yo no esté, haya personas que se hayan empoderado de la banda, para que me reemplacen”, afirmó.

Con 35 músicos de planta y una agenda que incorpora colaboraciones con artistas invitados, niños, cantantes, instrumentistas y agrupaciones de diferentes géneros, la Banda Sinfónica del Tolima continúa ampliando su repertorio y sus escenarios.

A sus 137 años, sigue siendo una escuela, una familia y, sobre todo, una forma de contar el Tolima a través de sus sonidos. Y como lo recordó el maestro Murillo al despedirse de la audiencia de Radio Universidad del Tolima: “Los aplausos son el espíritu que nos alegra y que nos llena de inmenso cariño por nuestra música, por las cosas de nuestra tierra, de nuestro folclor”.

La celebración continúa y la Banda ya prepara nuevos encuentros con su público, entre ellos una segunda Viejoteca. Porque si algo ha demostrado esta historia de 137 años es que hay músicas que, lejos de quedarse en el pasado, encuentran siempre una nueva manera de volver a sonar.

Redacción e imágenes: Radio Universidad del Tolima / Facebook Banda Sinfónica del Tolima