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Lina González, estudiante de Química de la Universidad del Tolima, desarrolla una investigación sobre nuevas moléculas con potencial antimalárico y ha llevado su formación a escenarios académicos en México y China. Su historia también habla de curiosidad, oportunidades y del lugar que las mujeres siguen construyendo en la ciencia.

La ciencia también comienza con una pregunta. Puede ser una pregunta tan sencilla como por qué el agua moja o tan compleja como cómo una molécula puede interactuar con una proteína de un parásito. Para Lina González, estudiante del programa de Química de la Universidad del Tolima, esa curiosidad se convirtió en una forma de entender el mundo y, con el tiempo, en un camino hacia la investigación.

Su historia comenzó en bachillerato, donde la profesora, Diana Jaramillo, despertó en ella el interés por la química. Más adelante, ese gusto la llevó a ingresar al programa de Química de la UT, del que hace parte de la segunda cohorte.

“La profe Diana en ese entonces nos inculcaba mucho que la química es mucho más de experimento de innovación, de ustedes preguntarse, ser muy creativas”.

Desde entonces, Lina encontró en la investigación una manera de continuar haciendo preguntas. Actualmente hace parte de un semillero de investigación en síntesis y estudio de compuestos bioactivos, vinculado a un grupo que desarrolla un macroproyecto sobre malaria.

¿Qué investiga una estudiante de Química?

Su trabajo busca aportar a la búsqueda de nuevas moléculas con potencial antimalárico, que eventualmente puedan ser estudiadas para el tratamiento de diferentes fases de la enfermedad.

Pero la investigación no se limita a encontrar una molécula. Lina explica que el proyecto incorpora principios de química verde, con el propósito de reducir posibles impactos tanto en las personas como en el ambiente, además de utilizar herramientas computacionales para estudiar cómo determinadas moléculas podrían interactuar con proteínas del parásito.

“Trabajamos lo eco y verde de la química, también hacemos estudios computacionales, lo que es muy bueno para la predicción de nuevas moléculas y cómo pueden interaccionar estas con proteínas del parásito.”

La investigación, además, tiene un componente profundamente colectivo. En el entorno académico de Lina hay estudiantes y profesionales que trabajan sobre enfermedades como Alzheimer, cáncer, malaria y Toxoplasma gondii. Por eso, para ella, hacer ciencia implica aprender a trabajar con diferentes disciplinas.

“Hay compañeros que trabajan con Alzheimer, otros con cáncer, otros con malaria, otros con toxoplasma gondii. Entonces es un trabajo muy interdisciplinar, que no solo se necesita al químico, sino de todo un equipo de investigación y de muchas, muchas horas de trabajo.”

Su proceso de formación también ha salido de los laboratorios y de las aulas. Lina ha participado en congresos y espacios de divulgación científica, incluido un encuentro en México, experiencia que, según cuenta, le permitió conocer otras investigaciones y acercarse a personas que trabajan no solo en ciencia, sino también en áreas sociales, empresariales y de innovación.

También ha participado en actividades de divulgación en colegios de diferentes municipios del Tolima, llevando experimentos y conocimientos científicos a otros escenarios educativos.

De Ibagué al mundo

Uno de los momentos más significativos de su recorrido fue su participación en un campamento académico en China, organizado por la Universidad de Ciencia y Tecnología de Hong Kong. Lina y un compañero accedieron a una beca después de una convocatoria dirigida a jóvenes con experiencias en ciencia, innovación, emprendimiento, liderazgo e inglés.

En su caso, el perfil construido durante su paso por la Universidad del Tolima fue determinante: investigación, congresos, divulgación científica, actividades culturales y deportivas.

La experiencia significó también salir por primera vez del país y encontrarse con jóvenes de diferentes lugares del mundo.

“Fueron las mejores dos semanas de toda mi vida. Yo literalmente en la China, compartiendo con gente de todo el mundo cosas relacionadas con ciencia, con derecho, con humanidades, de todo.”

Para Lina, esas experiencias muestran que la formación universitaria puede abrir caminos que van mucho más allá del aula. También habla de la importancia de aprender otros idiomas, participar en espacios académicos y aprovechar las oportunidades que aparecen durante la carrera.

Actualmente, mientras termina la fase experimental de su trabajo de grado, continúa vinculada a diferentes actividades de la Universidad del Tolima. Hace parte del coro, participa en el ensamble de guitarra y practica patinaje, mientras avanza en su proceso para convertirse en profesional de la química.

¿Y qué significa ser mujer en la ciencia?

Su historia también pone sobre la mesa una discusión que va más allá de su propia trayectoria. Lina reconoce que las ciencias siguen siendo espacios en los que persisten estereotipos de género, pero considera que estos no deberían convertirse en una barrera para las jóvenes que quieren estudiar química, física, matemáticas, biología u otras áreas.

Desde su experiencia, el mensaje es claro: las mujeres no tienen que demostrar que pueden ocupar un lugar en la ciencia; necesitan oportunidades para desarrollar sus capacidades y construir sus propios caminos.

“Ningún estereotipo nos haga pensar que no somos lo suficientemente buenas como para estudiar un área tan interdisciplinar y tan competitiva como las ciencias en cualquier área, sea química, física, matemáticas, biología y áreas afines.”

Lina está próxima a terminar su trabajo de grado y cerrar una etapa de su formación universitaria. Pero su recorrido deja ver algo más amplio: una joven que encontró en la ciencia una manera de hacerse preguntas, investigar, viajar, divulgar conocimiento y representar a otras mujeres que también buscan abrirse camino en áreas científicas.

Su historia empezó con una profesora de colegio que le enseñó que la química podía ser mucho más que fórmulas y experimentos. Hoy, desde la Universidad del Tolima, Lina continúa construyendo esa idea en un laboratorio, en un semillero, en un colegio, en un congreso o al otro lado del mundo.

Redacción Simón González
Imagen principal: Radio Universidad del Tolima 106.9 FM