Del 5 al 8 de noviembre, el paradisiaco mar de los siete colores será testigo de una celebración única:
el Festival Internacional de Teatro Ethnic Roots (FIER) 2025 se instala en el archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina para dar voz al arte escénico, los saberes ancestrales y la diversidad cultural que tejen la identidad del Caribe colombiano.
Ubicada en una Carpa de Saberes Ancestrales, la programación propone —además de la fuerza teatral— una experiencia integral donde la gastronomía, la música, el emprendimiento local y las manifestaciones de las etnias afro, raizal, indígena y gitana convergen.
Serán 16 compañías las que tomarán el escenario isleño, con un total de 23 obras que prometen hacer vibrar al público local e internacional. Destacan, entre los invitados, la compañía Uut Academy for the Performing Arts de Trinidad y Tobago; el grupo argentino El Grito Sagrado, que desde el Cono Sur trae la historia de una mujer afrodescendiente cuya lucha quedó fuera de los relatos oficiales; y la delegación de Jamaica School of Drama Children Theater Workshop, que aporta un taller-espectáculo para niños.
Las sedes escogidas para desplegar esta ecléctica oferta artística no son convencionales
– aparecen tres carpas en zonas tradicionales de San Andrés ("Yelo Muun" en San Luis, "Dong Di Road" en Loma Barack) y otra en Providencia ("La Divina Providencia" en la Plazoleta Aury) – lo que refuerza el compromiso del festival de acercarse al territorio y a su comunidad.
La directora del festival, Marilyn Vizcaíno, invita a la comunidad raizal, a los gestores culturales y a los visitantes a sumarse: "Este es un festival étnico que además este año, como novedad, cuenta con nuestras matronas, nuestras sabedoras de la cocina tradicional de la representación afro y raizal, junto con artesanos de todo el país, en un festival que vale la pena disfrutar".
Así, el FIER 2025 no solo muestra teatro – lo celebra en clave de raíces vivas, memoria colectiva y transformación cultural. La apuesta: que el arte escénico sea motor de reencuentro con la identidad y potencializador de economías culturales locales que se expanden más allá de su escenario insular.
El entorno también suma su encanto. El archipiélago es protagonista – aun antes de que suba el telón – ya que el aire de playa, el azul del mar y la mezcla étnica y cultural crean una atmósfera que amplifica la experiencia del espectador.
La transformación cultural y la diversidad ocupan un lugar central.
Incorporar las historias de las comunidades afro, raizal, indígena y gitana se convierte en reivindicación y espacio de visibilidad. Al integrar emprendimientos isleños y de las cuatro etnias invitadas, el festival apuesta por que la escena vaya más allá del escenario y se inserte en la vida diaria del archipiélago.
Para quienes vendrán – locales, visitantes, actores y gestores culturales – esta será una oportunidad para vivir el teatro de otra forma: inmerso en entornos reales, cargado de historias que raramente se cuentan en la escena convencional, y puesto en diálogo con voces diversas. El mar de San Andrés será testigo del espectáculo, pero también del encuentro entre cultura, memoria y creatividad.
Así que a marcar el calendario: del 5 al 8 de noviembre, apunten hacia el archipiélago y al corazón de un teatro más amplio, plural, vivo. La próxima representación está por comenzar.









